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domingo, 6 de noviembre de 2022

¿Un futuro para la ciencia? - Bernardo Herradón

¿Un futuro para la ciencia? Una visión desde la química.
(Por Bernardo Herradón)

(Noviembre 2016)



Desde que nos levantamos hasta que nos acostamos, estamos rodeados de ciencia. Como se indicará más adelante, los beneficios que obtenemos de la ciencia (y sus aplicaciones, la tecnología) superan con mucho a sus posibles riesgos o perjuicios. También hay que tener en cuenta que la mayoría de los aspectos negativos relacionados con la ciencia y la tecnología se deben a su mal uso.

En este capítulo nos aventuramos a hacer pronósticos sobre el futuro de la ciencia, especialmente de la química, basándonos en su evolución reciente, sin olvidar alguna llamada de atención sobre aspectos que pueden hacer peligrar su progreso.

 

1          ¿Habrá ciencia en el futuro?

Esta parece una pregunta de fácil respuesta, ¿cómo no va a existir la ciencia?, ¡con la inmensa cantidad de comodidades y avances que nos proporciona! Sin embargo, hay signos preocupantes que no hacen ser muy optimista sobre el futuro ni tan contundente en esta respuesta. Estas señales son globales, pero se acentúan en países con poca tradición científica, como España. Algunos aspectos preocupantes son:

1.1 Baja percepción social de la ciencia.

Muchas personas no son capaces (o no quieren) de reconocer lo que la ciencia ha hecho por su calidad de vida; e, incluso se destacan aspectos negativos puntuales, tales como “la contaminación ambiental”, “el miedo a los transgénicos”, “la desconfianza sobre métodos para producir energía”, etc.

1.2 Pobre cultura científica.

La sociedad actual aprecia ciertos valores; en los que, por desgracia, la cultura (sin calificativos) no ocupa un papel predominante. Algunos de los asuntos indicados en el párrafo anterior tienen que ver con la falta de cultura del receptor de la información.

1.3 El ‘éxito’ de las pseudociencias.

Como consecuencia de las situaciones comentadas en los dos párrafos anteriores, estamos invadidos por numerosas actividades que, sin base científica, nos “las venden” como científicas. Entre estas podemos citar la relacionadas con la medicina (con la homeopatía, los movimientos anti-vacuna como actividades más destacadas o la mal llamada ‘medicina alternativa’) [1], que supone un peligro para la salud individual y colectiva; o falsas creencias (la astrología es un ejemplo significativo); o las religiones que se mezclan con la ciencia; entre otras.

1.4 El papel de los científicos.

Muchos científicos son responsables de la crisis por la que está pasando la ciencia. En este aspecto podemos destacar dos facetas: su resistencia a transmitir conocimiento (cultura científica) y la ‘exageración’ a la hora de destacar sus logros. En octubre de 2013, la revista The Economist publicó el extenso informe How Science goes Wrong sobre aspectos negativos para la ciencia, como la irreproducibilidad de resultados, la retirada de artículos por mostrar datos incorrectos, etc.

1.5 La política científica.

Por desgracia, en algunos países como el nuestro, la cultura, la educación y la ciencia nunca son prioridades políticas [2]. Comentar que debido a la gravísima crisis económica que estamos padeciendo, las inversiones en estas áreas han disminuido considerablemente. Para la ciencia esta situación es catastrófica, especialmente en dos aspectos. Por un lado, está produciendo que muchos proyectos de investigación se tienen que paralizar (así como el mantenimiento de grandes equipos) y será mucho más costoso y trabajoso si se tienen que retomar en el futuro. Por otro lado, la esperanza de los jóvenes de realizar una carrera científica se está viendo frustrada.

Por lo tanto, vista la situación de la ciencia actualmente, nos podemos preguntar si merece la pena hacer predicciones de futuro sobre la ciencia, su desarrollo y sus aplicaciones. Sin embargo, seremos optimistas y pensaremos que las deficiencias apuntadas en los párrafos anteriores son coyunturales y que habrá ciencia en el futuro. Antes de ir a las predicciones, conviene recordar los beneficios de la ciencia para la humanidad.

 

2          Lo que la ciencia nos proporciona.

Desde los albores de la humanidad con la generación y control del fuego, hemos visto progresos considerables que han desembocado en la situación actual con una civilización tecnológicamente muy desarrollada, en la que gracias a la ciencia tenemos:

2.1 Una vida más larga.

El aumento de la esperanza de vida al nacer se ha duplicado en poco más de 100 años, principalmente debido a los avances médicos basados en desarrollos científicos en diversas áreas.

2.2 La vida es más saludable.

Monitoriza nuestra salud. Proporciona medicinas que curan nuestras enfermedades, piezas de recambio para nuestro cuerpo, palia dolores y achaques.

2.3 Agua pura y potable.

Gracias a una combinación de procesos químicos y químico-físicos, disponemos de agua que podemos beber, usar para nuestra higiene o regar nuestras plantaciones.

2.4 Cuidado del ganado y animales de compañía.

El aumento en la esperanza de vida también se hace patente el resto de animales, en particular, el ganado y los animales de compañía.

2.5 Más y mejores alimentos.

Disponemos de campos más productivos y un ganado más cuidado. Una vez producido el alimento, lo podemos conservar más tiempo en mejores condiciones.

2.6 Nos proporciona energía.

Calor en invierno, frescor en verano, electricidad para la iluminación, nos permite circular en vehículos, etc.

2.7 Nuestra vida cotidiana es más cómoda.

Con el uso de electrodomésticos, la iluminación, el transporte, etc.

2.8 Objetos de nuestra vida cotidiana.

Hace que nuestras ropas y sus colores sean más resistentes y atractivos; mejora nuestro aspecto con perfumes, productos de higiene y de cosmética; contribuye en la limpieza del hogar y de nuestros utensilios; ayuda a mantener frescos nuestros alimentos; y prácticamente nos proporciona todos los artículos que usamos a diario.

2.9 Facilita el ocio.

Actividades como el deporte, la jardinería, la lectura, escuchar música, etc. le deben mucho a la ciencia.

2.10 Estar a la última en tecnología.

Disponer del ordenador más potente y ligero, el teléfono móvil más versátil y con una batería duradera y ligera, el sistema más moderno de iluminación, el medio de transporte adecuado, el material para batir marcas deportivas; y muchas aplicaciones más.

2.11 “Alimenta” el espíritu.

Este aspecto no hay que desdeñarlo. El ser humano es la única especie del planeta que puede disfrutar del placer de aprender, ahondar en el conocimiento. Esta es una faceta en la que la investigación básica juega un papel fundamental.

 

3          ¿Es la ciencia predecible? ¿Deben los científicos hacer predicciones?

La respuesta a la primera pregunta es SI y NO.

3.1 Ciencia predecible.

La ciencia predecible permite avanzar lento pero seguro; esto no es negativo, pues contribuye a satisfacer la mayoría de las necesidades del ser humano. La ciencia predecible es el resultado del diseño basado en el conocimiento previo. Por poner un ejemplo. Imaginemos que necesitamos una sustancia química para tratar una enfermedad y que este fármaco solo supone una ligera mejora respecto a lo anteriormente conocido (esta mejora puede ser debida a muchos factores: más actividad biológica, mayor facilidad de absorción, más fácil dosificación, más estabilidad in vivo, etc.) y que, con los conocimientos actuales de la química, podemos prepararla con ‘relativa’ facilidad. La ciencia lo hace y se consigue un ligero avance usando ciencia predecible.

3.2 Ciencia no predecible.

La ciencia no predecible es en la que se obtienen resultados inesperados. Una vez que se ha confirmado que los resultados son reproducibles, los científicos deben explicar estos resultados. Este tipo de resultados son los que dan origen a las revoluciones científicas. Como ejemplo nos puede servir todos los resultados sorprendentes que se obtuvieron a finales del siglo XIX y principios del siglo XX, como los descubrimientos de los rayos X y de la radiactividad, las pruebas de la existencia del electrón, el efecto fotoeléctrico, los experimentos de bombardeo de láminas metálica con partículas a, etc. Todos estos hallazgos requirieron el desarrollo de nuevas teorías para explicarlos, dando lugar al nacimiento de la mecánica cuántica.

3.3 ¿Deben los científicos predecir?

Por otro lado, ¿deben los científicos predecir? La respuesta es SI. Como Whitesides ha expuesto, hay varias razones [3]:

a) planificar nuestro trabajo

b) alimentar nuestra curiosidad

c) por razones filosóficas, pues la ciencia y la tecnología son importantes elementos culturales en nuestro tiempo y sociedad

d) por razones éticas: ¿qué investigación no deberíamos hacer?

e) los científicos y la ciencia se deben implicar en los cambios sociales

f) la sociedad espera que los científicos especulemos con el futuro.

 

4          El futuro: ciencia básica.

Aunque estamos jugando a adivino, los pronósticos se basan en algunos avances científicos recientes que deberán desarrollarse en las próximas décadas. Aunque en el título de este apartado se menciona la ‘ciencia básica’, estamos de acuerdo con la frase de Pasteur de que “no existen áreas de la ciencia a las que podamos llamar básica y aplicada, sino que existe la ciencia y sus aplicaciones”.

Sin embargo, como se discutirá en el apartado siguiente, la ciencia debería avanzar para satisfacer las necesidades del ser humano; pero siempre recordando que, históricamente, la inmensa mayoría de los dispositivos que usamos actualmente han surgido de investigaciones básicas que no pretendían ninguna aplicación práctica.

Actualmente en todas las ciencias se vive una situación ‘excitante’, con avances espectaculares recientes que deberían ser confirmados y desarrollados en las próximas décadas. A continuación, se apuntan algunas áreas de desarrollo futuro en las cinco ciencias básicas.

4.1 Física.

El principal objetivo de la física es, nada más y nada menos, que entender las leyes que rigen el universo y expresarlas en forma matemática. La confirmación experimental de la existencia del bosón de Higgs y los hallazgos que se están produciendo en el LHC y en otros aceleradores de partículas suponen un avance considerable en el modelo estándar que intenta explicar la interacción entre la materia y la energía desde el punto de vista de las interacciones fundamentales (electromagnetismo, nuclear fuerte y nuclear débil); pero aún queda mucho por descubrir. Algunos de los mayores avances en física estarán relacionados con la teoría cuántica de la gravitación (y la detección del gravitón, la partícula que media en esta interacción), la materia oscura, la energía oscura y el origen del universo. El reciente anuncio de la detección de ondas gravitacionales también es un progreso muy importante para entender el origen y destino del universo.

4.2 Biología.

El objetivo de la biología no es menos importante que el de la física: entender qué es la vida y su evolución. La biología moderna se sustenta en dos aproximaciones científicas: la evolutiva y la molecular, frecuentemente unidas. En los últimos años hemos presenciado avances espectaculares en la filogenética de numerosos seres vivos, especialmente del ser humano, basado en los progresos de la biología molecular. Este tipo de investigaciones, en la frontera entre la biología y la paleontología, se seguirá desarrollando en las próximas décadas. Recientemente se han publicado avances impresionantes en la denominada biología sintética. Dejando aparte denominaciones tan llamativas (y falsas) como “que los científicos juegan a ser Dios”, esta área científica puede ayudarnos a entender los aspectos básicos de lo que constituye la vida y su evolución.

4.3 Geología.

En geología se seguirá avanzando en la comprensión de las erupciones volcánicas y en los terremotos, que pueden servir para su predicción. La investigación de objetos extraterrestres supondrá un tema de interés para las próximas generaciones de geólogos.

4.4 Matemática.

La mayoría de los matemáticos seguirán investigando en temas que, aparentemente, no tienen aplicaciones prácticas; sin embargo, como se ha demostrado a lo largo de la historia, muchos desarrollos científicos en matemáticas han tenido aplicaciones en áreas científicas y tecnológicas en áreas muy distantes [4].

4.5 Química.

Finalmente, la química debería seguir cumpliendo el papel que lleva realizando desde hace más de 200 años: proporcionar los materiales que usamos en nuestra vida cotidiana (la química es la ciencia de las cosas cotidianas), lo que se discutirá más adelante. Sin embargo, la química también tiene que desarrollarse en algunos aspectos que establezcan de manera inequívoca sus fundamentos, (lo que ya ocurre en física). Este objetivo se logrará a través de la matematización de la química, lo que servirá para: a) establecer sus bases teóricas; b) interpretar más fácilmente los resultados; y c) aumentar el poder de predicción. Los avances en matemáticas, física y ciencias de la computación serán de gran ayuda para alcanzar estos objetivos. El desarrollo en el área frontera entre la química y las matemáticas también tiene implicaciones en la filosofía de la ciencia, pues puede ayudar a profundizar en las relaciones entre estas dos ciencias y la física (con las dos opciones extremas: el reduccionismo y el autonomismo).

 

5          El futuro: las aplicaciones de la química.

¿Qué debe hacer la ciencia, en general, y la química, en particular, en el futuro? La respuesta es fácil. Como en los dos últimos siglos: la química debe satisfacer las necesidades de la sociedad.

Aunque no sabemos cuales serán estas necesidades, podemos anticipar que, tal como está la sociedad actualmente, las áreas (muy amplias) que tendremos que atender son:

5.1 Energía.

Actualmente nuestra sociedad es consumidora en exceso de energía. Esto es consecuencia de nuestro progreso. La energía que consumimos procede principalmente de los combustibles fósiles (petróleo, gas natural y carbón). Los inconvenientes son graves: recursos limitados, no renovables, y contaminantes. Además, desde el punto de vista químico, quemar derivados del petróleo supone que estamos gastando miles de compuestos químicos que suponen las materias primas con las que fabricamos bienes de consumo, principalmente los plásticos y polímeros con infinidad de aplicaciones. El futuro de la energía depende del uso de fuentes renovables de energía (por ejemplo, la solar), que convertiremos en electricidad. La química está desarrollando procesos y materiales con lo que se puede aprovechar más eficientemente la energía solar y almacenar de manera adecuada energía eléctrica (pilas, baterías, supercondensadores, células de combustible, etc.).

5.2 Medio ambiente.

El deterioro medioambiental está estrechamente relacionado con nuestro consumo excesivo de energía. Si conseguimos los objetivos indicados en el apartado anterior, también contribuiremos a resolver el problema medioambiental. Es indudable que parte de la culpa de la alta contaminación ambiental se debe al uso excesivo y no adecuado de sustancias químicas. La química contribuirá implantando procesos industriales que sean medioambientalmente más adecuado (la conocida como química verde y química sostenible), sustancias químicas menos perjudiciales e investigando métodos para eliminar contaminantes ambientales, como por ejemplo procesos que sean capaces de eliminar el dióxido de carbono o los óxidos de nitrógeno de la atmósfera.

5.3 Salud.

La química seguirá proporcionando compuestos biológicamente activos que se podrán usar como fármacos. También se desarrollarán biomateriales que servirán para reparar o reemplazar partes de nuestro cuerpo, un área de intenso desarrollo actualmente. Con sustancias químicas se estudiarán procesos biológicos con implicaciones en el desarrollo de enfermedades (la química como una herramienta en biomedicina).

5.4 Alimentos y agua.

La química seguirá contribuyendo a que los campos sean más productivos, mejoraremos la calidad de los alimentos, haciéndolos más seguros. Un aspecto importante es que tenemos que conseguir métodos de purificación de agua que sean transportables a cualquier lugar del planeta.

5.5 Materiales tecnológicos.

El futuro dependerá de tener instrumentos eficientes, pequeños y atractivos que sean útiles en nuestro trabajo, ocio y vida cotidiana. Dentro de estos desarrollos tenderemos a la miniaturización (la nanotecnología es el futuro y la química tiene mucho que aportar) en dispositivos electrónicos, mejores equipamientos deportivos y muchas más aplicaciones.

5.6 Aspectos sociales.

Además, la ciencia del siglo XXI tiene que cumplir una función social, contribuyendo a las acciones de igualdad (de género y entre países). Concretamente, la química debe contribuir a la mejora de las condiciones de vida (salud, higiene, alimentación, agua) de los países en vías de desarrollo.

Para lograr todos estos objetivos, miles de químicos de todo el mundo están investigando activamente para obtener y estudiar sustancias químicas (materiales y fármacos) con lo que abordar los retos indicados en los párrafos anteriores. Algunas áreas de desarrollo actualmente son:

-Máquinas moleculares

-Cristales líquidos más resistentes y energéticamente más adecuados

-Materiales con óptica no lineal

-Electrónica molecular

-Interruptores moleculares (en electrónica o en computación)

-Ordenadores moleculares

-Materiales quimioluminiscentes (conversión de energía química en luz)

-Diodos emisores de luz

-Antenas de luz (conversión de energía lumínica en química, centros fotosintéticos artificiales)

-Materiales nanoestructurados

-Equipos pequeños para monitorización (ambiental, salud, etc.)

-Almacenamiento y transporte de hidrógeno

-Almacenamiento y transporte de electricidad

-Producción eficiente de energía (con el menor impacto medioambiental)

-Convertidores de energía (química/lumínica/eléctrica).

-Nanocápsulas para transporte de fármacos

-Biomateriales: inertes biológicamente o que se integren en el tejido (funcionales)

-Purificación y potabilización de agua

-Fármacos para tratar enfermedades neurodegenerativas

-Compuestos para estudiar procesos biológicos con aplicaciones en biomedicina (interacción de proteínas, ácidos nucleicos, rutas de señalización, inmunología, etc.)

-Fármacos para tratar enfermedades raras

-Fármacos para tratar enfermedades de países en vías de desarrollo

Y todo esto, de manera eficaz; lo que, en química, significa: con el mínimo impacto ambiental, con el mayor aprovechamiento energético, y lo más barato posible.

 

6          Ciencia y futuro.

En este breve capítulo nos hemos atrevido a pronosticar algunos aspectos del futuro de la humanidad que dependerán del desarrollo científico y tecnológico. Estando de acuerdo con la frase (atribuida a Bohr) “hacer predicciones es difícil, especialmente sobre el futuro”, no queremos ponernos el gorro de futurólogos y lo apuntado en este capítulo debe considerarse especulativo.

Pero se puede afirmar que no sabemos cómo será el futuro de la humanidad, no sabemos cómo será el futuro de la ciencia, ni de la química; lo que sí sabemos es que SIN CIENCIA NO HAY FUTURO.

 

Notas:

[1] Realmente no hay alternativa a la medicina, por lo tanto este término es un oximoron.

[2] B. Herradón, Journal of Feelsynapsis 2013, # 11, 46. (JoF 2013, # 11, 46; http://jof.feelsynapsis.com/011/index.html )

[3] G. M. Whitesides, Angew. Chem. Int. Ed. 2004, 43, 3632.

[4] Este aspecto se discute en el artículo The unplanned impact of Mathematics, publicado en la revista Nature 2011, 475, 166. (Esta información está sacada de la página http://www.graphene-info.com/graphene-products).

 

 

Bernardo Herradón

Doctor en Química

IQOG - CSIC

 



 

lunes, 7 de enero de 2019

¿Extinción? - Felipe Zapata Ruiz

¿Cuál será la causa más probable de la extinción humana?
(Por Felipe Zapata Ruiz)




En la historia de nuestro planeta han ocurrido cinco grandes extinciones masivas, que se caracterizan por un decrecimiento acelerado de la variedad de organismos presentes en nuestro planeta. Algunos de estos fenómenos se han atribuido a cambios climáticos extremos, actividad volcánica, supernovas o impacto de asteroides, entre otros. Sin embargo estas no son las únicas extinciones que han ocurrido y ocurren en nuestro planeta, por ejemplo, la extinción masiva del Holoceno empezó aproximadamente 10000 antes de cristo y continúa hasta la actualidad donde miles de especies animales han desaparecido, principalmente por el cambio climático y la acción del hombre. Tomando como punto de partida las extinciones masivas de las especies y la extinción del Holoceno, vamos a clasificar las causas más probables de la extinción humana en dos grandes grupos: causas relacionadas con la acción del hombre o antropogénicas y causas naturales. 


1 Causas Antropogénicas

En esta categoría apocalíptica se encuentran los siguientes tópicos que causan revuelo entre científicos, gobiernos y el público en general, quienes debaten acaloradamente sobre el verdadero alcance de los siguientes fenómenos: calentamiento global, resistencia a los antibióticos y la muerte de las abejas. Esta lista ignora de manera flagrante los desastres nucleares o conflictos entre países, que podrían diezmar la población humana pero que están lejos de una posible extinción (al menos así lo espero yo).

El calentamiento global es uno de los tópicos más ardientes en todos los ámbitos de la sociedad y para evitar discusiones innecesarias empecemos por recalcar que este fenómeno es causado por los humanos como ha sido establecido por la panel intergubernamental para el cambio climático (IPCC) por sus siglas en ingles, donde se ha declarado que: “ Existe más de un 90% de certeza que la emisión de los gases de invernadero resultantes de las actividades humanas han causado la mayor parte del aumento en las temperaturas observadas desde la mitad del siglo XX”. El cambio climático no solo involucra un aumento en las temperaturas medias del planeta generando sequías y hambrunas (por ejemplo el verano del 2016 es el mas cálido desde que empezamos los registros de la temperatura a mediados del siglo XIX), sino que dispara un conjunto de cambios a escala global que repercute en la naturaleza. Al aumentar la temperatura, se provoca un deshielo masivo de los casquetes polares y los glaciares que aumentan el nivel del mar y pone en peligro de inundación las ciudades costeras, además de verter al mar millones de litro de agua potable, reduciendo su salinidad y afectando a los organismos vivos de agua salina. También resulta que debajo de las capas de hielo en el hemisferio norte hay atrapados miles de toneladas de metano en estado gaseoso, que al derretirse las capas de hielo escapan al aire, y vosotros os preguntareis que tiene que ver el metano con todo esto, pues resulta que el metano es un gas de invernadero mucho peor que el CO2, causando una aceleración en el calentamiento. Recientemente una ola de calor en Siberia ha descongelado una cepa bacteriana de ántrax que ha provocado la muerte a 40 indígenas de la zona y cientos de ciervos. 

Además sabemos que la solubilidad del oxigeno en agua es inversamente proporcional a la temperatura, es decir que a medida que los océanos se calientan su nivel de oxígeno disminuye, poniendo en riesgo los corales marinos de lo que dependen millones de peces y nosotros, por supuesto. Como si esto fuera poco, las corrientes de aire en nuestro planeta se comportan como un sistema cerrado, aproximadamente como una olla a presión y a mayor temperatura mayor presión, lo que hace que los huracanes, tormentas y demás fenómenos que resultan de la diferencia de presión y temperatura de las corrientes de aire sean cada vez más violentos. Como dato curioso, uno de los mayores productores de metano en nuestro planeta es el estómago de las vacas que libera grandes cantidades de este gas durante la digestión, así que la próxima vez que estés comiéndote una deliciosa hamburguesa en un día caluroso ¡recuerda la venganza de las vacas! 

Nuestra segunda causa de una posible extinción humana es la resistencia a los antibióticos, título que recuerda a una película de ciencia ficción de bajo presupuesto, pero la realidad ha mostrado que la resistencia a los antibióticos es un problema muy complejo. Gracias a Louis Pasteur y su investigación en la segunda mitad del siglo XIX, dimos pasos agigantados en el entendimiento de los microorganismo y su relación con las enfermedades, seguidamente Alexander Fleming cambió para siempre la historia del a humanidad cuando introdujo la penicilina como método efectivo para combatir infecciones bacterianas. Desde entonces hemos venido utilizando de forma rutinaria diferentes antibióticos para combatir enfermedades que han matado a millones de personas en la historia de la humanidad. El problema con los antibióticos empieza cuando intentamos matar un mosquito a cañonazos. Cuando tenemos una gripe o catarro en lugar de dejar que nuestro sistema defensivo se encargue naturalmente de ello, tomamos antibióticos para aliviar prontamente el malestar y una vez nos sentimos mejor dejamos los antibióticos de lado y seguimos con nuestras vidas, dejando con vida a parte de los microorganismos que causaban el catarro. Ingenuamente creíamos haber eliminado el causante del problema, pero parte de los microorganismos agresores han sobrevivido y peor aun ahora saben cómo resistir al antibiótico. Los microorganismos se reproducen muy rápido (algo así como un centenar de generaciones por día) y las nuevas generaciones tienen pequeñas mutaciones que los diferencias de sus progenitores, estas mutaciones pueden ser, por ejemplo, la resistencia a ciertos antibióticos. Como resultado se ha creado una generación de microorganismos resistentes a una familia de antibióticos, si una persona cae enferma con unos de estos microorganismos resistentes debe aplicarse un antibiótico más fuerte y el ciclo de la resistencia puede repetirse. 

El mal uso de los antibióticos lleva dándose desde mediados del siglo XX en países desarrollados dado que los antibióticos están al alcance de nuestra mano. El resultado es entonces que hemos producido un conjunto de microorganismos que son resistentes básicamente a todos los antibióticos que conocemos y que de no tomarse medidas prontamente podríamos llegar a morir de enfermedades comunes que años atrás parecían haberse extinguido de la tierra. Muchos de vosotros os preguntaréis si no es posible crear antibióticos más potentes y la respuesta no es tan sencilla puesto que la mayoría de los antibióticos actuales son moléculas pequeñas que presentan interacciones relativamente simples con los microorganismos, son fáciles de producir en masa y testear. Mientras los hipotéticos futuros antibióticos más potentes involucrarían una mayor complejidad tanto en la interacción con los patógenos como en su producción en masa. La próxima vez que pienses en usar algún antibiótico para curar un catarro, piénsalo dos veces y el resto de la humanidad te lo agradecerá.

La tercera posible causa de extinción debida a posibles razones humanas es la muerte acelerada de millones de abejas que hemos venido observando en los últimos años. La desaparición de millones de abejas se conoce como el “colapso desordenado de la colonia”, cuya causa está aún en debate pero se asocia a varios factores como la utilización de pesticidas, el virus de las alas deformes, el cambio climático entre otras. Aparte de producir la deliciosa miel, las abejas polinizan la mayoría de las plantas que consumimos los humanos o que utilizamos como alimento para nuestro ganado, por lo tanto la desaparición repentina de millones de abejas significa la subsecuente muerte de millones de plantas y seguidamente de millones de humanos. Un comentario atribuido a Albert Einstein dice que: “si las abejas desaparecieran de la superficie del planeta al hombre solo le quedarían cuatro años de vida”.


2 Causas Naturales

Dentro de las causas naturales que podrían poner en peligro nuestra existencia como especie se encuentran los siguientes eventos hipotéticos: erupciones volcánicas a gran escala, colisiones con objetos pequeños del sistema solar o un estallido de radiación gamma.

Erupciones volcánicas de dimensiones épicas han sido asociadas con la extinción masiva del Triásico-Jurásico. Estas erupciones pudieron haber liberado grandes cantidades de gases invernadero y cenizas que pudieron generar un calentamiento global acelerado o las cenizas pudieron haber ocultado el Sol durante meses evitando que las plantas llevarán a cabo la fotosíntesis por lo que los animales hubieran perecido por falta de alimentos.

Aunque nunca ha sido reportado ninguna colisión con un cuerpo celeste que tuviese consecuencias graves para la humanidad, no quiere decir que un evento de este tipo no pueda suceder y traiga consigo gran devastación entre la población humana y sus campos de cultivo, sino también puede levantar una gran cantidad de partículas que pueden oscurecer el cielo por un tiempo significativo destruyendo plantas y generar una hambruna.

Por otra parte un estallido de radiación gamma o rayos x, provenientes de la explosión de un estrella súper masiva, podría destruir completamente la capa de ozono, dejando la superficie de la tierra expuesta a los peligrosos rayos ultravioleta provenientes del Sol, resultando en una catástrofe para toda la vida en el planeta. 

Bibliografia:
IPCC, 2007: Climate Change 2007: The Physical Science Basis. Contribution of Working Group I to the Fourth Assessment Report of the Intergovernmental Panel on Climate Change [Solomon, S., D. Qin, M. Manning, Z. Chen, M. Marquis, K.B. Averyt, M.Tignor and H.L. Miller (eds.)]. Cambridge University Press, Cambridge, United Kingdom and New York, NY, USA.

http://news.nationalgeographic.com/news/2013/03/130321-triassic-mass-extinction-volcano-paleontology-science/
http://www.iflscience.com/health-and-medicine/zombie-anthrax-outbreak-in-siberia-blamed-on-thawedout-infected-reindeer-corpse/



Felipe Zapata Ruiz
Doctor en Química
Investigador Postdoctoral, Vrije Universiteit, Amsterdam






lunes, 26 de noviembre de 2018

¿Volvemos a la Luna? - Ana Inés Gómez de Castro

¿Volvemos a la Luna?
(Por Ana Inés Gómez de Castro)



La aventura lunar comenzó a finales de los años 50 (siglo XX) con la carrera espacial entre la Unión Soviética (URSS) y los Estados Unidos (EEUU). El 12 de septiembre de 1959 llegaba por primera vez una nave terrestre a la superficie lunar; la nave se llamaba Luna 2 (o Lunik 2) y fue puesta en órbita desde el Cosmódromo de Baikonur por la Agencia Espacial Soviética (RosaviaCosmos). El Luna 2 impactó en la región de Palus Putredinis cercana al cráter Arquímedes.

Entre 1966 y 1969 otras siete  naves terrestres llegaron a la superficie lunar: dos lanzadas por RosaviaCosmos, el Luna 9 y Luna 13, y cinco  misiones  por la Agencia Espacial Estadounidense (NASA), Surveyor 1, 3, 5, 6 y 7. Prácticamente todas las naves alunizaron en el hemisferio norte de la cara visible de la Luna (ver figura 1) aunque en regiones con características muy diferentes de la superficie lunar.


Figura 1: Zonas de alunizaje de las misiones hasta 2014 [1].


El gran hito de esta pre-historia lunar tuvo lugar el 20 de julio de 1969, cuando el módulo lunar de la misión Apollo XI (NASA) transportaba por primera vez hasta la superficie de la Luna a dos seres humanos. La frase de Neil Armstrong: “un pequeño paso para el hombre pero un salto gigantesco para la humanidad” (1) forma ya parte del acerbo cultural de la humanidad.

Tristemente, el programa lunar terminó con la carrera espacial.  El programa Apollo (NASA) murió en los años 70; la última misión, el Apolo XVII se lanzó en 1972. Por el lado ruso, RosaviaCosmos concluía su programa lunar el  9 de agosto de 1976, con el lanzamiento del Luna 24. A partir de ese momento, el foco de la exploración espacial tomó otro curso: misiones planetarias, observación de la Tierra, desarrollo y operación de la estación espacial internacional, observatorios astronómicos… hasta que recientemente se ha recobrado el interés por la Luna (ver figura 2).


Figura 2: Misiones lunares anuales desde 1958. La línea continua indica el número de misiones por año que llegaron a la superficie lunar incluyendo misiones que simplemente impactaron con la superficie, robots y los aterrizajes humanos de las misiones Apollo.  La línea discontinua  marca todas las misiones, incluidos los orbitadores como el Lunar Reconnaissance Orbiter (LRO).


Los principales responsables de este interés renovado han sido las agencias espaciales más jóvenes: la Agencia Espacial Japonesa (JAXA), realizó una serie de lanzamientos exitosos en 2007, la Agencia Espacial India (ISRO) envió la sonda Chadrayaan-I que descubrió la presencia de agua en la Luna y la Agencia Espacial China (CNSA) inició un robusto programa lunar en 2007 con la misión Chang’e 1, seguida por las Chang’e 2 y Chang’e 3 y que continuará en 2017 y 2018 con las misiones Chang’e 4 y 5.

A las tradicionales agencias espaciales, hay que añadir la actividad de grandes compañías impulsadas por el gigante de internet Google y la visión del grupo Xprize.  La competición Google Lunar XPRIZE reúne a equipos que con financiación privada deben poner una nave en la Luna, recorrer con ella 500 metros y transmitir a la Tierra imágenes y video de alta calidad [2]. El primero que lo consiga obtendrá un premio de 20 millones de dólares aunque el objetivo fundamental de los equipos es el desarrollo tecnológico y la búsqueda de una buena posición de partida en la exploración lunar. Los equipos están frecuentemente participados por empresas tecnológicas líderes en sus países de origen y están formados fundamentalmente por equipos científicos y de ingeniería. En la actualidad hay 16 equipos registrados algunos de ellos con el lanzamiento ya definido y verificado por la organización.

El 27 de septiembre 2003, la Agencia Espacial Europea (ESA) lanzaba la misión SMART-1 inaugurando su actividad lunar. ESA ha mostrado interés en la exploración lunar recientemente, con actividades como retomar los vuelos lunares en estrecha colaboración con RosaviaCosmos y desarrollar la ingeniería para la creación de un asentamiento lunar estable. En los planes conjuntos ESA-RosaviaCosmos está la misión Selene2 que  traerá de vuelta a la Tierra una muestra del terreno del polo sur de la Luna.


1        ¿Por qué volver a la Luna?

La Luna es rica en recursos minerales y su distribución está siendo determinada por las naves en órbita lunar. Naves como LRO (NASA), Clementine (NASA),  Chadrayaan-I (Agencia Espacial de la India, ISRO) han obtenido datos sobre la distribución de rocas hidratadas y minerales en la superficie lunar (ver figura 3). Las concentraciones más elevadas de metales tales como hierro o titanio, o de algunos elementos utilizables como fuente de energía (p.e. torio que enriquecido puede utilizarse como núcleo fisionable) se encuentran en las cercanías del cráter Copérnico.  Otros materiales como el He-3 o el Tritio,  son abundantes en el regolito (2) lunar.

Por otro lado, conocer la distribución de rocas hidratadas es fundamental para determinar la localización de futuros asentamientos humanos, así como para la investigación sobre el origen de la vida.


Figura 3: El panel de la izquierda muestra la distribución de rocas hidratadas en la cara visible Luna; las regiones de colores azules a violeta, situadas en los Polos, tienen una gran concentración de rocas hidratadas [Datos: obtenidos por la misión LRO de NASA]. Los paneles centrales y derechos muestran  la distribución de hierro en la Luna, medido por la misión Clementine (NASA) [3].


En la actualidad, el coste de poner una masa de un kilogramo en la Luna es de aproximadamente 1 millón de euros, haciendo que la explotación minera lunar sea un mal negocio cuando se compara con las explotaciones terrestres, al menos de momento. La explotación mineralógica es una fuerte motivación para la exploración lunar en especial, a medida que los vuelos se abaraten y los recursos terrestres escaseen.  En un futuro más lejano, la abundancia de metales en su superficie, la ausencia de fuentes de oxidación, la disponibilidad de energía y la menor gravedad harán de la Luna un lugar privilegiado como astillero de naves espaciales y como avanzada en la exploración humana del Sistema Solar.

Más allá de las razones económicas existen poderosas razones científicas para instalar laboratorios y observatorios astronómicos en la Luna. La contaminación electromagnética de la Tierra (desde la polución lumínica a las radiofrecuencias) y la ausencia de atmósfera en la Luna hacen de nuestro satélite un lugar privilegiado para la observación astronómica. La Luna es el laboratorio más cercano para el estudio del origen de la vida y la astroquímica; la presencia de rocas hidratadas y el fuerte flujo de radiación ultravioleta proporcionan el laboratorio ideal para reproducir la formación de estructuras complejas y aminoácidos en el espacio.

Pero la razón última para volver a la Luna va más allá de estas consideraciones y es intrínseca a la naturaleza humana. La evolución de nuestra especie se mueve por la curiosidad que nos lleva a la exploración de nuestro entorno. El desarrollo científico y tecnológico está incrementando la esperanza de vida y la población mundial. En consecuencia, tanto la naturaleza humana como la presión demográfica forzarán a los humanos a expandirse en todo el territorio accesible. Y la accesibilidad de la Luna ya está tecnológicamente cercana. En resumen, vamos a volver a la Luna y esta vez para quedarnos.

La exploración y la ocupación de nuestro entorno es también una necesidad para la sobrevivencia nuestra especie: la vida humana es frágil y el Universo hostil. Si nuestra especie quiere sobrevivir tendrá que salir al espacio y extender su área de habitabilidad; es demasiado arriesgado que el único hábitat humano sea el planeta Tierra.


2        La ciudad lunar “Nueva Antártida”

La tecnología actual permite enviar con “cierta” facilidad componentes a la Luna pero su coste es todavía muy elevado (1Meuro/kg). Por lo tanto, cualquier propuesta realista pasa por una de estas tres posibilidades:

-Usar como habitáculo la nave de transporte Tierra-Luna
-Desarrollar habitáculos con materiales lunares
-Buscar estructuras geológicas estables y enterradas en la superficie lunar dentro de las cuales se pueda habilitar una base.

La primera propuesta ha sido analizada por varias agencias y solo tiene un inconveniente, el habitáculo debe de ser pequeño, dados los costes de lanzamiento, y habrá de ser “semienterrado” para proteger su interior del viento solar.

La ESA, junto con el equipo de arquitectura Foster & Partners, ha realizado un estudio de la utilización de impresoras 3-D para la creación de edificios en la Luna utilizando como base material lunar. En este trabajo están involucrados estudios y jóvenes empresas españolas del sector de la construcción.

Orbitadores lunares, como el Lunar Recognaissance Orbiter (LRO) de la NASA, están realizando mapas de la superficie lunar con gran resolución y han descubierto zonas protegidas bajo los cráteres y tubos de lava en los que, en principio, podría asentarse una colonia a bajo coste. Aunque el lugar favorito para el establecimiento de una ciudad lunar es el polo sur de la Luna dada la abundancia de agua y las condiciones del terreno (ver Figura 4).


Figura 4: Imagen del polo sur de la Luna. Los colores en los cráteres marcan la abundancia de hielo del máximo (2%) en blanco a 0.3% en azul oscuro [4].


Pero, ¿hasta qué punto es acometible el coste de esta aventura? En la actualidad, la comunidad internacional está financiando un gran proyecto espacial: la Estación Espacial International (ISS: International Space Station), ¿serían los costes comparables?

La ISS es el experimento (y la colaboración científico-técnica) más ambiciosa en la historia de la humanidad. La ISS había costado alrededor de 100,000 millones de dólares en 2010, sin contar con los viajes a la estación que incrementarían el monto total a unos 150,000 millones de dólares totales invertidos en el periodo 1998-2010 (3) .

Por lo tanto, y haciendo un prorrateo anual, se podrían colocar unas 10 toneladas al año en la Luna por el mismo costo que la ISS. Pero las Agencias Espaciales están pensando en una aproximación más ingeniosa al problema. Una flota de impresoras 3D que utilicen como material el regolito lunar y como fuente energía el sol, podría crear edificaciones e instrumentación para trabajar remotamente, desde laboratorios terrestres, en la Luna. Obviamente, al final, los humanos nos estableceríamos en la Luna pero ese paso sería mucho más caro y más tardío.

En conclusión, sí, vamos a volver a la Luna y esta vez para quedarnos.


Figura 5: Una propuesta de ciudad lunar (Moon village) realizada por la ESA, en colaboración con Foster+Partners La ciudad es construida alrededor de módulos enviados desde la Tierra que son recubiertos de regolito Lunar utilizando impresoras 3D [5].


Notas:
(1)  Todavía en 2016, una búsqueda genérica en internet de la frase “es un pequeño paso  para el hombre”, en español, arroja la frase de Neil Armstrong  en las primeras líneas.
(2)  El regolito lunar es el material de la superficie de la Luna procesado por el viento y la radiación del Sol.
(3)  Esta cantidad es equivalente a un 0,2 % del producto bruto mundial  anual (87,25 billones de dólares al año).

Bibliografía:
[1] “The locations of every Lunar landing”, Kevin Anderton, July 20th 2015; www.forbes.com
[2] lunar.xprize.org
[3] Lucy et al. 1995, Science, 268, 115
[4] Gladstone et al. 2012.
[5]http://www.esa.int/Our_Activities/Space_Engineering_Technology/Building_a_lunar_base_with_3D_printing

Ana Inés Gómez de Castro
Doctora en Astrofísica
Catedrática de Astronomía y Astrofísica,
Universidad Complutense de Madrid